lunes, mayo 02, 2005

POLILADRONES EN EZPELETA

Tres policía que desempeñaban tareas en la Comisaría Sexta de la localidad de Ezpeleta fueron aprendidos el sábado último acusados de haber sustraído objetos de valor de un comercio. Uno es un suboficial con más de 25 años en la fuerza, otro es un subteniente (oficial ayudante) y el último es un oficial de policía (agente) quien en sus tiempos libres también trabajaba como bombero voluntario. Su tarea era custodiar el local que minutos antes había sido saqueado por un grupo de cacos, quienes les habían dejado gran parte de la vidriera rota, debían quedarse hasta la mañana a la espera de los propietarios, pero la tentación fue grande.
El hecho, que generó sorpresa en la tropa, sucedió el miércoles último en horas de la madrugada. Cerca de las cuatro de la mañana se alertó a la Comisaría por un robo en un local de artículos electrónicos en la equina de la Guarda y Mitre (frente al Cementerio de Quilmes). Hasta allí llegaron un par de patrulleros quienes constataron el ilícito y luego de las tareas de rigor el oficial a cargo ordenó dejar una guardia en custodia de la propiedad hasta la llegada de los dueños.
En esas cuatro horas que los servidores públicos montaron guardia se tentaron y no pudieron contener su afán de poseer lo ajeno. “Y sobre llovido mojado”. Cada uno se hizo de un “sourvenir” de la desvalijada casa de artículos electrónicos. Según se consignó no fueron objetos importantes los que sustrajeron ya que los mismos fueron escondidos en las mismas camperas que tenían esa noche, al parecer se trataría de una o dos cámaras de fotos y un autoestéreo.
Durante un diálogo que mantuvo con INFOSUR Diario el capitán Diego Olea (titular de la Comisaría Sexta) informó se conoció este segundo robo: “por la mañana cuando llega el dueño del local se da cuenta que faltaban cosas y que no coincidían con la modalidad del primer hecho. No coincidía con lo que comunmente realizaban los delincuentes”. Y prosiguió: “eso fue lo primero que hizo levantar sospecha al dueño, él lo hizo saber y se inicio la investigación que arrojo este resultado”.

Allanamiento y aprensión
Tan solo cuatro días le tomó al fiscal de la causa dar con los objetos que fueron llevados en el segundo hurto. Según informaron fuentes tribunalicias después de realizar varias tareas de investigación se ordenó tres allanamientos, uno se hizo en Florencio Varela, el otro en Berazategui y el último en Ezpeleta (donde vivían los uniformados en cuestión). Y tal como se preveía encontraron la cámara de fotos y el estereo.
El sub teniente, el oficial de policía y el suboficial fueron aprendidos el sábado en la misma Comisaría para la que prestaban Servicios, y más tarde se dispuso su traslado hacia una seccional que se encuentra en la localidad de El Pato (Berazategui) donde son alojados los policías que cometen ilícitos.
Por esta acción indecente un suboficial con 25 años de servicio echó por la borda 25 años de conducta intachable. Pero eso no es todo, otro de los “poliladrones” trabajaba en sus ratos libres como bombero voluntario y era conocido en todos los ámbitos que se desempeñaba como “una gran persona”, por eso se mencionaba dentro del ámbito policial que más que un delito habían llevado a cabo una chiquilinada.

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