miércoles, mayo 18, 2005

QUILMES: Le cortaron dos dedos y se los tiraron en Ezeiza. También hubo tiroteo en la Estación

Un joven de 26 años fue asaltado por una banda de ladrones en Quilmes y perdió la falange de dos dedos cuando quiso evitar que lo encerraran en el baúl de un auto y le apretaron la mano con la tapa.
Según informaron fuentes policiales, la víctima del asalto fue identificada como Gustavo Benítez, y los ladrones huyeron con la carga de parabrisas que la víctima comercializaba y transportaba en su camioneta Renault.
A Benítez lo liberaron en ruta 205 y Racedo, y debió ser asistido por médicos, aunque está fuera de peligro.
Todo se inició cuando Benítez circulaba en su camioneta y al llegar a Calchaquí y Rodolfo López fue interceptado por delincuentes que se desplazaban en un auto Ford Falcon.
Bajo amenazas de matarlo, los delincuentes obligaron al joven a bajarse de su camioneta y lo introdujeron en el baúl del Falcon.
Al parecer, Benítez intentó evitar que lo encerraran en el baúl, y quiso 'tomar la tapa con una mano'.
Por esa acción, cuando los delincuentes cerraron la tapa del baúl, Benítez perdió la falange de dos de sus dedos.
Luego de robarle la carga de parabrisas que comercializaba, a Benítez lo liberaron en ruta 205 y Racedo de Ezeiza. Su camioneta fue hallada sin la carga en Quilmes.
Por las heridas que sufrió, el joven debió ser asistido en el Hospital de Ezeiza. La investigación judicial la realiza la fiscalía 10 de Lomas de Zamora.

Tiroteo en la estación


Un episodio que comenzó con el robo a un ciber de Bernal terminó en las inmediaciones de la estación de Quilmes con un intenso tiroteo, cuando uno de los dos sospechosos le arrebató el arma a una mujer policía y se enfrentó a balazos con varios uniformados. Como saldo de la balacera, un malviviente resultó herido, lo mismo que un menor de 17 años ocasional usuario de Transporte Metropolitano Roca; en tanto que el otro sujeto se fugó y era intensamente buscado por efectivos de la comisaría octava de Barrio Parque.
Según pudo establecer este medio en fuentes policiales, todo se inició pasadas las 16 de ayer, cuando dos sujetos asaltaron un ciber ubicado en Castro Barros y San Martín de Bernal.
Al ser alertados, los policías advirtieron que los malvivientes huyeron en distintas direcciones, uno abordó un colectivo de línea mientras que el otro cruzó las vías y se fugó hacia Barrio Parque.

Un efectivo vio al sospechoso que ascendió al micro de línea y pasó el alerta radial.
Fue así ue los policías siguieron al colectivo y, al llegar a la estación de Quilmes, el delincuente se perdió entre los pasajeros y al bajar sorprendió a la sargento Nilda Torres -que estaba de custodia en la estación-.
Las fuentes informaron que el sujeto, luego de colocarle a la mujer policía su arma en la cabeza, le quitó el arma reglamentaria y huyó hacia la calle Canal de Beagle, mientras disparaba contra los policías de las comisarías tercera y primera de Quilmes.
Los policías repelieron la agresión e hirieron al delincuente, que una vez que descargó las dos armas fue reducido y detenido. Posteriormente debió ser trasladado por una ambulancia de los Bomberos de Quilmes al hospital Isidoro Iriarte.
En medio de los disparos resultó alcanzado por un proyectil un menor de 17 años que aguardaba el tren en la estación. Según los pesquisas, como el joven se encontraba a 120 metros del lugar, pese a resultar herido en la zona abdominal el proyectil no le interesó órganos vitales; presumen que el joven fue herido con el arma de la mujer policía que disparaba el delincuente, hecho que se investiga.
Las actuaciones quedaron a cargo del fiscal Gustavo Fariña de los Tribunales de Quilmes, cuyo secretario se hizo presente de inmediato en el lugar de los hechos.
Sin duda pudo ser en una tragedia de proporciones por el lugar y la hora del tiroteo. Al parecer el malviviente disparó las 17 balas del arma policial y las 12 del arma que usó para amenazar a la uniformada.