lunes, agosto 08, 2005

CASI MUERE UNA PERSONA AL CAER EN UNA BOCA DE TORMENTA



El desagote está en Alsina y Pedernera, de Banfield. Además hay una alcantarilla sin tapa a 100 metros, en Alsina y Lamadrid. Los vecinos, cansados de pedirle al municipio que las ponga en condiciones, temen por la seguridad de automovilistas y peatones que circulan por la zona. Aseguran que ya hubo "muchos accidentes”. La única señalización que hay en los focos de peligro son ramas y hojas de palmera que puso la gente en un intento de “evitar desgracias”.

Los vecinos de Alsina y Pedernera, y Alsina y Lamadrid en Banfield, conviven día a día con dos focos de peligro. En la primera esquina, una boca de tormenta sin tapa ubicada sobre la avenida pone en riesgo la seguridad de los automovilistas y los peatones que cruzan por allí. A cien metros de ésta, una alcantarilla sin tapa tiende una trampa sobre la vereda para los peatones desprevenidos.
Ante el peligro que representa este escenario, la gente del barrio se queja y pide una pronta intervención de las autoridades municipales, al tiempo que denuncia que “nunca tuvieron respuesta” a los “reiterados reclamos” que hicieron a la Comuna.
“Hace meses pedimos por la boca de tormenta, y ahora, hace una semana se agregó la alcantarilla. Es una vergüenza y una falta de respeto a la seguridad de la gente. Están esperando que suceda una desgracia”, señaló Pablo, indignado, a Info Región.
Mirta, una mujer que vive sobre Pedernera, a cien metros de Alsina, coincidió con su vecino y recalcó lo difícil que se le hace convivir con estos inconvenientes en el barrio.
“Es una verdadera negligencia lo que están cometiendo al no venir a tapar esta boca y la alcantarilla. Nuestro miedo es que se caiga una criatura o que se encaje algún auto”, opinó.
Un mes atrás, los habitantes del barrio describieron a Info Región los accidentes que ya hubo en el lugar donde está el desagote roto, y temen que se repitan.
“Hace unos meses una mujer mayor no vio el pozo y se quebró una pierna. Y pocos días después una chica que venía cruzando con el carrito, donde traía a su bebé recién nacido, metió una de las ruedas en la boca de tormenta que como había un poco de agua en la calle no se veía”, señaló Antonia, quien vive en Pedernera al 100.
Los vecinos que ya habían improvisado medidas de señalización para que ningún peatón o automovilista distraído “caiga en la trampa” de Alsina Y Pedernera, repitieron los métodos de advertencia en la alcantarilla incompleta de Alsina y Lamadrid.
“Pusimos hojas de palmera en un intento de que la gente se de cuenta que esto es un peligro latente. Tengo a mi madre de 75 años, de sólo pensar que puede no ver esto y quebrarse una pierna o la cadera, tiemblo”, manifestó un hombre que vive en Lamadrid al 200.
Según la gente del barrio, los días de lluvias intensas empeoran la situación, porque el agua se junta sobre Alsina y la boca de tormenta “queda totalmente tapada”, lo mismo temen que suceda con la alcantarilla.
“Necesitamos que el municipio se ocupe del tema ya”, reclamó Antonia angustiada y concluyó: “no puede ser que vivamos con el corazón en la boca”.