lunes, agosto 29, 2005

HOMBRE MURIO EN FLORENCIO VARELA TRAS ATRAGANTARSE CON ASADO RECALENTADO

Bronca y dolor, fueron las expresiones tras un deceso absurdo que se registró en la noche del domingo último, cuando en una vivienda ubicada en el barrio de Kilómetro 26.400, un hombre falleció como consecuencia de quedar atragantado con un pedazo de carne mientras cenaba junto a familiares y amigos.
Según infomó la policía a InfoPoliciales, el hecho sucedió cerca de las 22, cuando un hombre de cuarenta años se encontraba cenando junto a familiares y amigos en una finca ubicada en la intersección de las calles 517 y 538 del barrio Villa Argentina, allí varias personas se hallaban cenando y compartiendo el asado recalentado del mediodía.
Fue así, que en esas circunstancias José Luis Cabral, de 38 años, invitado al convite mientras tomaba y bebía en exceso comenzó a hacer gestos en la mesa como queriendo pedir ayuda, los mismos no fueron interpretados por los demás comensales, ya que se encontraban además de estar disfrutando de la velada, jugando al truco y a varios juegos de mesa.
Tras no ser auxiliado, Cabral cayó en forma instantánea al piso ante la mirada atónita de los presentes, que en un primer momento pensaron que todo se trataba de una broma de mal gusto pero luego al ver que la víctima largaba espuma por la boca comprobaron que casi ya no respiraba y de inmediato llamaron a la ambulancia del SUME, la cual se hizo presente pasados uno minutos y allí los médicos comprobaron que Cabral había fallecido atragantado con un trozo de carne.
El cuerpo fue trasladado de inmediato a la morgue judicial de Ezpeleta, donde allí se estableció fehacientemente las causas del fallecimiento.
Intervino en el hecho la Comisaría Segunda, la cual instruye actuaciones por “averiguación de causales de muerte”, con la intervención de la Fiscalía número 4 a cargo del Dr. Nieva Woodgate. del Departamento Judicial de Quilmes.

Asado recalentado

Ese plato fue el último bocado que degusto poco antes de morir José Luis Cabral. Los médicos que atendieron a la víctima y los forenses que llevaron adelante la autopsia constataron que el hombre falleció como consecuencia de que en la garganta se hallaba además de la carne también un pedazo de hueso en forma de espina que le provocó la muerte instantánea.