lunes, noviembre 19, 2012

BUSCAN A LOS ASESINOS DEL POLICIA FERNANDEZ CON DOS HUELLAS Y UN IDENTIKITS. OJALA CAIGAN Y SE PUDRAN EN LA CARCEL

Los investigadores del crimen del capitán Rubén Fernández, asesinado el domingo al defender a un vecino de un robo en Berazategui, buscan a los autores del hecho a partir de dos huellas dactilares, la bala homicida y los identikits que elaboraron las víctimas del asalto.
En tanto, los restos del suboficial fallecido fueron inhumados en el cementerio municipal de dicho partido de la zona sur del conurbano, donde estuvieron presentes las máximas autoridades de la fuerza provincial.
"Cada vez que pierde la vida un servidor público nos genera mucho pesar", expresó al respecto el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni.
El homicidio de Fernández (51) es investigado por el fiscal Daniel Ichazo, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 descentralizada de Berazategui, quien este lunes a la tarde seguía distintas pistas para dar con los autores del crimen.
Fuentes judiciales informaron que, en primer lugar, la Policía Científica logró levantar dos huellas dactilares en el auto de Jorge, el vecino del capitán víctima del robo.
"El Volkswagen Gol del dueño de casa fue tocado por al menos uno de los delincuentes. Esperamos ponerle nombre y apellido a esas dos huellas en las próximas horas o que sirvan para un futuro cotejo con algún sospechoso que sea detenido", dijo a Télam uno de los investigadores judiciales consultados.
Otra prueba científica que podrá utilizarse en caso de secuestrar el arma usada en el hecho es la bala homicida, que ingresó por el estómago y le cortó al policía la arteria aorta ocasionando así la hemorragia que le provocó la muerte, detallaron las fuentes.
Esa bala, calibre .380, fue extraída en la operación de autopsia y en el futuro será apta para un cotejo balístico, al igual que las vainas servidas encontradas en la escena del crimen.
Además, los investigadores cuentan con algunos identikits ya que tanto el vecino asaltado que estuvo retenido por uno de los delincuentes en el garaje, como su esposa, que ingresó a la casa con dos de los cómplices, realizaron ante la policía dictados de rostros de los sospechosos.
En tanto, el fiscal Ichazo ya determinó que el Volkswagen Bora en el que se movilizaban los ladrones y que luego fue encontrado incendiado en cercanías de la villa Los Álamos de Quilmes, fue robado dos días antes del hecho en el partido bonaerense de Almirante Brown.
La policía ya realiza tareas de inteligencia en ese asentamiento ante la sospecha de que los autores del crimen del suboficial que trabajaba en la Jefatura Departamental Quilmes vivan o frecuenten ese lugar.
El crimen de Fernández ocurrió el domingo a la madrugada en calle 13, entre 117 y 118, de Berazategui, donde el capitán vivía con su familia.
Todo comenzó alrededor de la 1, cuando una pareja que vive en la casa lindera a la del policía arribó al domicilio y fue abordada por cuatro delincuentes armados que se movilizaban en un Volkswagen Bora.
Según contó luego el vecino del policía, los delincuentes lo abordaron junto a su esposa con fines de robo, lo encañonaron y llevaron hacia el interior de la casa a su mujer.
El vecino recordó que los delincuentes lo golpearon, que él gritó y que en ese momento su vecino policía salió de su casa para ver qué pasaba.
De acuerdo a las fuentes, el suboficial Fernández salió de su vivienda con su pistola reglamentaria en mano e impartió la voz de alto, momento en que fue atacado a tiros, por lo que se originó un enfrentamiento.
El policía recibió un impacto que lo dejó muy malherido, por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital El Cruce de Florencio Varela, donde murió poco después.
En tanto, los delincuentes huyeron con unos 2.000 pesos en efectivo robados a los vecinos del efectivo, a bordo del mismo auto con el que habían llegado al lugar, un Volkswagen Bora

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