miércoles, noviembre 28, 2012

QUILMES: FIESTAS PRIVADAS TERMINAN EN TRAGEDIA Y HECHOS POLICIALES

Una fiesta privada con menores, terminó ayer por la madrugada en un escándalo, donde no faltaron tiros de bala de goma, piedrazos, botellazos, móviles destrozados y gente demorada en la Comisaría Primera de Quilmes.

Tres móviles de las patrullas municipales sufrieron roturas varias; tres jóvenes fueron demorados hasta que los retiraron sus padres de la dependencia policial; y además, hubo chicos lastimados que fueron atendidos de urgencia en el Hospital de Quilmes.
La fiesta se convocó a través de las redes sociales y se llamaba “Ted Fest”, en obvia referencia al oso Ted (protagonista de una película cómica estadounidense estrenada en junio de este año). Se vendían entradas anticipadas a $35, las mismas que en la puerta de lo que supo ser el salón de fiestas “Wanz Eleven” (ex Monticello), ubicado en calle Bottaro entre Solís y Garay de Quilmes, se pagaban $50. La fiesta prometía baile toda la noche y hasta que salga el sol, bebidas a precios económicos y la presencia del oso Ted “descontrolado en medio de la pista”.
La fiesta se realizaba en las instalaciones que ya estaban clausuradas y que no contaban con ningún tipo de autorización para llevarse a cabo en ese sitio. Tal es así, que los organizadores confirmaron la dirección del lugar donde se realizaría el “Ted Fest”, por mensajes de texto personales.
En ese marco, la fiesta privada comenzó cerca de la medianoche y a poco de empezar el lugar ya estaba desbordado, las entradas se habían agotado y los menores, se agolpaban en la puerta intentando ingresar. Ante la negativa de los trabajadores de seguridad del local de permitirles el ingreso, los jóvenes que ya tenían su entrada en la mano comenzaron a escalar a través de los muros perimetrales pugnando por unirse a la fiesta.
Se calcula que entraron al lugar cerca de 600 chicos. El testimonio de varios de los presentes asegura que cedió un techo interior y que uno de los participantes del Ted Fest, cayó. A las dos de la mañana, la situación parecía desbordada. Poco después llegó la Municipalidad y la Policía con la orden de desalojar el sitio. Eran cerca de las tres de la madrugada, los menores se sintieron estafados por los organizadores del evento y amagaron con resistir el cierre del local. A partir de ese momento, comenzaron los incidentes en el interior y la Policía decidió ingresar para desalojar el salón y lo hizo con bombas de estruendo y balas de goma sin miramientos, según relatan los testigos. Allí comenzaron las corridas, los piedrazos, botellazos, y la represión policial con balas de goma. Los chicos corrían intentando dispersarse por la calle Solís, luego por Mitre y en algunos casos fueron perseguidos por los uniformados hasta la calle Brandsen. Hubo escenas de gritos, de llantos, y jóvenes ensangrentados; aunque oficialmente sólo había ayer una denuncia judicial a raíz de los destrozos sufridos por las patrullas urbanas municipales.
Ayer, lunes al mediodía, varios padres de chicos que asistieron a la fiesta en cuestión, se acercaron al lugar para interiorizarse acerca de lo ocurrido. Una mamá consultada por este diario aseguró que la fiesta había sido organizada por una empresa que realiza eventos, que está conformada por el dueño del Bar Cronos y por uno de los propietarios de Space.
Cabe mencionar que las instalaciones utilizadas para la fiesta privada “Ted Fest”, fueron clausuradas hace semanas, después de que fuera denunciada por concejales opositores de estar funcionando como un bailable encubierto. El lugar no tiene siquiera salida de emergencia.





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